...Agradezco tu presencia...
Pero, ¿qué es realmente la presencia? ¿qué es realmente lo que agradecía?
Agradecía ser vista, después de mucho tiempo de no sentirme así,
llevaba tanto tiempo siendo solo la que escucha, la que observa, la que sostiene, pero no me había sentido realmente vista en la conversación con un otro que creo la conexión,
mirarle a los ojos y notar sus gestos,
si ríe, si se conmueve, si llora o piensa, y saber que al mismo tiempo él me observa y me lee.
Ver al otro en tiempo real mientras conversan en un entorno o un paisaje que puede ser cualquiera,
pero mientras existe esa conexión en la conversación, todo lo demás desaparece, el ruido se desvanece, el fondo se difumina y solo pasa a ser la escenografia de una conversación profunda entre dos personas.
Agradezco la presencia para, durante un rato ser yo el lugar en donde colocas tu atención
Simplemente... estar ahí, observando, escuchando.
Escuchando con todo el cuerpo,
la mirada que sostienes,
los silencios que son cómodos,
el vínculo que se crea.
Entender que en ese momento no existe nada más que solo estar ahí.
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