Lost in my mind

Lost in my mind
La Fleur

lunes, 10 de agosto de 2026

Que mi privilegio nunca nuble mi sensibilidad.

 Que todo aquello que la vida me permita recibir, aprender y construir, 

lo tenga a manos llenas para compartir, enseñar y servir. 

Que lo que llega a mi, no termine en mí. ♡

No hay una cama en ningún hogar para mí.

 He tenido que ser mi propio hogar a donde quiera que voy. 

"Light traveler" volvió a tener sentido, 

una maleta, una chamarra y unos tenis, 

caminando por la ciudad, 

buscando dónde hospedarme, 

no querer regresar. 

Simplemente no quiero regresar a ello. 


- Todo esto lo construí yo.-


Dame una sola oportunidad y crearé un imperio

porque no hay más, 

esto es todo lo que tengo, 

no lo puedo desaprovechar. 


Vivir cada día como si fueras a morir, 

porque en realidad así es. 


He sido refugio, 

pero también quiero tener unos brazos a donde llegar. 


Anhelo profundo. 


martes, 4 de agosto de 2026

Solo somos dos personas caminando en silencio por un parque.

La Presencia

...Agradezco tu presencia...

Pero, ¿qué es realmente la presencia? ¿qué es realmente lo que agradecía?

Agradecía ser vista, después de mucho tiempo de no sentirme así, 

llevaba tanto tiempo siendo solo la que escucha, la que observa, la que sostiene, pero no me había sentido realmente vista en la conversación con un otro que creo la conexión, 

mirarle a los ojos y notar sus gestos, 

si ríe, si se conmueve, si llora o piensa, y saber que al mismo tiempo él me observa y me lee.

Ver al otro en tiempo real mientras conversan en un entorno o un paisaje que puede ser cualquiera, 

pero mientras existe esa conexión en la conversación, todo lo demás desaparece, el ruido se desvanece, el fondo se difumina y solo pasa a ser la escenografia de una conversación profunda entre dos personas. 

Agradezco la presencia para, durante un rato ser yo el lugar en donde colocas tu atención

Simplemente... estar ahí, observando, escuchando.

Escuchando con todo el cuerpo, 

la mirada que sostienes, 

los silencios que son cómodos, 

el vínculo que se crea.

Entender que en ese momento no existe nada más que solo estar ahí.


sábado, 1 de agosto de 2026

Conexión

 -¿Qué estás buscando? - Me preguntó. 

No supe qué responder, solo recuerdo haberle dicho "No quiero estar sola, no quiero quedarme sola. Quiero tener una familia..." Y conversamos un poco acerca del milagro de dar vida. De la Divinidad de la mujer creadora. 

Sin embargo, la pregunta resonaba en mi cabeza. 

Siguió la tarde y coincidimos en que hacíamos buen equipo de trabajo y mutuamente podíamos ayudarnos y aprender uno del otro. Uno tiene habilidades y conocimientos que el otro no y viceversa.

Al termnar el día, después de platicar de todo (como era costumbre), me trajo a donde me hospedaba y le pedí un abrazo. él dijo que pensaba pedirme lo mismo. Bajamos del coche para abrazarnos mejor y me pegué fuerte a él, queriendo calmar en un abrazo tanto tiempo de incertidumbre. 

Dijo sentir mi corazón, latía muy fuerte y muy rápido. "Quizá fue el café", pensé, o quizá realmente ansiaba este abrazo. 

Nos despedimos. 

Después de un rato me mandó un mensaje y me dijo que estaba en el tráfico y que sintió que debió haber hecho algo más al despedirnos. 

-"¿cómo qué?- le pregunté, 

-"no sé" - respondió - "sentir tu corazón hizo que algo pasara..."

Me quedé con esa frase.

Claro que me hizo sonreir, sin embargo, no sabía lo que sentía por él, pero sí sobre él, quizá... 

Bajé al gimnasio a correr y despejarme y me dijo -"deja de ocultar tus emociones corriendo"-

no supe qué responder, simplemente no dije nada, ¿cómo era posible que alguien que acababa de conocer pudiera leerme tan bien y al mismo tiempo yo a él?

Decirle que no pusiera cierta pose defensiva conmigo que él suele hacer con normalidad y sonrojarse porque quizá nunca nadie le había dicho eso y porque perfectamente sabía a lo que yo me refería. 

Es increíble cuando encuentras ese nivel de conexión. 

Mientras corría pensaba todo esto y reflexionaba cómo es que todos vivimos como si tuvieramos la certeza de la vida al día siguiente, sentía mi cuerpo agitado por correr y pensaba que hay que esforzarse, hacer que duela el cuerpo, sentir cada articulación, movernos, mirar al cielo, mirar a la gente, mirar a otros, mirarnos en otros, y mirarnos a nosotros mismos. 

Pensaba y agradecía nuevamente, terminé, subí; pero algo seguía dando vueltas en mi cabeza...

Y entonces lo supe.

Quiero sentir que mi vida tiene un propósito. 

Que soy útil. 

Que soy suficiente. 

Que valgo por lo que soy. 

Sin aparentar que soy mala 

o demasiado buena. 

Simplemente ser yo. 

Sin fingir, sin máscaras. 

Eso es lo que él me ha ayudado a ver. 

Es como el agua clara, 

es un reflejo, 

es un puente, como él lo dice, 

es alguien a quién tenía que conocer para saber que aún hay esperanza,

que aún puedo confiar, 

que hay alguien similar a mí, 

que aún puedo aprender de alguien, 

y admirar a alguien. 

(¿Quién quiero ser?)

Había olvidad esa parte de mi, 

había querido tapar todo lo que fui... por vergüenza, por el "qué dirán"

y no sabía que podía integrarlo a quien soy hoy 

sin dejar de ser profesional pero sin ocultar lo que fue. 


(Quiero pertenecer, quiero construir, enseñar, aprender, crear y conectar. 

Ser con alguien)


30 de Julio 2026

Ser fuerte para ser útil y cómo el deporte me ha cambiado la vida.

"Me toca fluir" 

Lo acepto y lo recibo, 

El esfuerzo se siente natural, el tiempo pasa rápido, 

¿qué pensé durante 7 horas?

no hubo preocupaciones, ni prisas, ni pendientes, 

solo fluía, 

Con atención plena y consciente en mi cuerpo, en mis pasos, en las sensaciones, en los sonidos, en el entorno, en la montaña, en el mar a lo lejos, en las personas en la ruta, en el disfrute del momento; lo que tenga que suceder y cuánto tenga que durar.

26 de abril 2026




 

Un abrazo larguísimo, 

hundirte en la otra persona, 

fundirse en uno solo por un momento, 

sentir el cuerpo del otro, 

sentir sus brazos rodeandote por completo, 

sosteniendote. 

Oler su aroma, 

cerrar los ojos, 

estar solo en ese momento. 

Hundir la cara en su cuello, 

sentir un abrazo tan profundo que parece por un momento 

que el universo y los dos son uno mismo.