Me he equivocado tanto.
Venga ya el terremoto.
Es gracioso porque yo antes pensaba que mi papá con todas las familias e hijos que tuvo y no supo cuidar se iba a quedar solo, cuando en realidad está feliz viajando por el país con sus amigos viejitos en busca de tesoros.
La que está cada vez más sola porque no sabe cuidar sus relaciones, soy yo.
No sé si voy a lograr lo que deseo.
Alguna vez escuché la reseña sobre un cortometraje donde una chica destruía a todos a su paso, tal como un asteroide cuando cae en la tierra y todo lo que toca lo convierte en cenizas.
Así me siento.
Siento que soy una chispita de fuego y mis padres son dos corrientes de ríos desbordados arrasando con todo a su paso. Ahogaban mi chispa.
Nadie me enseñó que siendo chispa también podía iluminar, con la intensidad adecuada podía encender y calentar si se necesita sin quemarlo todo.
Nadie me enseñó porque nadie estuvo, no hubo guías o reglas o límites, yo sola dándome topes toda la vida lo tuve que aprender.
Y hoy es que me doy cuenta que siendo chispa puedo iluminar.
No tengo que ser más un fuego torpe.
26 años me tuvo que costar.
“Uno cree que por nacer en una casa incendiada, el mundo está en llamas”.
Sigue el camino,
despunta el alba
A lo lejos se escuchan los trinos.
Ya no hay hojas secas.
Reviven los colores.
Corriendo entre la hierba
voy como pájaro herido
queriendo tomar vuelo
y me hace falta respirar el aire del cielo
Voy como cantando, como flotando.
Entre las nubes,
el cielo es eterno
El sol en mi cara y ya no piso el suelo.
Vuelo tan alto que las barreras se quedan abajo.
Nada me alcanza.
El paraíso me llama.
Mi mente se encuentra en blanco
en el éxtasis que parece eterno de esta calma.
Mi cuerpo no pesa y siento profunda paz.
Me siento envuelta en la calidez de una mano.
Veo mis venas iluminadas y destellan a través de mi piel.
Veo respirar los árboles y siento que voy a nacer otra vez.
Abro los ojos y estoy cayendo en lo profundo de un inmenso azul
Hay agua en mis pulmones y todo parece estar bien.
Mi mente está saltando entre una realidad y otra.
Entre el paraíso y la tierra.
Entre la claridad y la oscuridad.
Entre la vida y la muerte.
Nada es como lo conocía.
La flor que reverdece contra todo pronóstico y nace de una roca.
El agua en mis pulmones me mantiene viva
Y ya no he necesitado dormir.
El mundo es eterno;
La vida es un sueño;
La gente desaparece
Y una lágrima rueda mejilla arriba.
Sangre brota por los ojos.
Llanto rojo atraviesa mi piel y se evapora.
Mi piel se eriza de solo pensar.
Las pupilas dilatadas.
Y ya no quiero regresar.
Así como el huracán que arrasa con todo a su paso,
miro solo destrucción a mi alrededor.
Solo quedan ruinas y las cenizas donde alguna vez hubo vida.
Así llegaron a quitarme todo y el único al que amaba.
¿Qué me queda ahora que ya no queda nada?
¿Cómo sigo o cómo lo reconstruyo?
¿De dónde saco fuerza, Dios mío, si ya no tengo nada?
Ni risas, ni llanto, ni agua, ni viento, ni vida, ni pasto;
Hasta la lluvia se fue
Y el aire que aquí se respira, sofoca.
Huele a muerte en el ambiente
Y no veo más allá de este humo que me nubla y me amarra.
Un grito ahogado en llanto que no se escucha.
La boca seca y los ojos arden
El pecho quema,
ya no siento el dolor de las llagas en la piel porque el vacío es más grande y me consume.
¿Por qué te has olvidado, Dios, de tu pueblo?
¿Por qué tu mano bondadosa no intervino por nosotros?
¿Acaso no somos tus hijos?
¿Acaso no somos todos a tu imagen y semejanza?
¿Eres un Dios destructivo?
Si la maldad existe, ¿acaso es que tú eres maldad también?
Ayúdame a seguir y dame fuerza.
No veo más que la sombra de esta guerra.
Sombras envuelven mi mente y tengo miedo de mi.
Mi mente se empeña en recordarme todos los momentos en que he hecho algo mal, desde la primera vez que tengo memoria.
Siento que me sofoco
Quiero dejar de pensar
Arrancarme la piel y salir corriendo de mi cuerpo
Quiero deshacerme en llanto
Y dejar de existir.
Ya no quiero pensar.
Dormir
Despertar
Trabajar
Comer
Volver a casa
Bañarme
Llorar
Dormir
Despertar
Trabajar
Comer
Volver a casa
Bañarme
Llorar
Dormir
Esa es la rutina
De lunes a viernes
Siempre lo mismo
Siempre igual
No cambia nada
Salvo por las horas de llegar a la oficina
O de salir a comer
Pero siempre lo mismo
Los fines de semana
Despertar tarde
Comer
Ver la tele
Escribir
Dormir
Despertar tarde
Comer
Ver la tele
Escribir
Dormir
Y se repite un ciclo tras otro
Tras otro
Tras otro
El otro día salí a la tienda y casi me atropellan
Fue lo más interesante que me h pasado en días
No estaba atenta
Estaba pensando en que
En nada
En qué ojalá me atropellaran tal vez
Nada cambia
Los ojos me pesan
Estoy cansada
.